¿Por qué es importante realizar simulacros de crisis alimentarias?

Las situaciones de crisis alimentaria pueden afectar muy negativamente a una empresa; poniendo en entredicho su credibilidad respecto a la calidad y/o inocuidad de los productos que comercializan.

Las empresas, en sus manuales de APPCC controlan los principales peligros que pueden afectar a sus productos y elaboran un sistema para controlarlos. Lamentablemente, a veces ocurren fallos en el mismo o simplemente pueden existir cuestiones que en un momento dado se salgan fuera de control.

La realización de un simulacro es necesaria para determinar si un plan de gestión funciona correctamente. Aunque la mayoría de las empresas dedican gran cantidad de tiempo a elaborar su procedimiento de gestión de crisis, determinando la forma en la que será retirado un producto, cómo se realizará la comunicación, cómo se actuará durante y después del periodo de crisis (además de prever aquellas posibles amenazas), entre muchísimas otras cuestiones… la verdad es que no deja de ser un análisis del sistema (y sus puntos débiles, pero conocidos) de la empresa, que puede no ser del todo efectivo ante una crisis real.

Detrás de un plan de gestión de crisis existen personas que deben ser conocedoras y responsables de sus funciones. Si estas personas no pueden practicar dichas funciones al menos de manera simulada, no hay forma de evaluar su capacitación y su velocidad de reacción ante una crisis real. Otro punto importante es intentar discernir si la empresa puede realmente minimizar el riesgo hacia el consumidor de manera autónoma o si va a necesitar de apoyos externos para ello; sin olvidarnos de las consecuencias económicas y de “imagen pública” de la propia compañía y de cómo pueden ser controladas y tratadas.

Si bien es cierto que, como su nombre indica, no es más que un simulacro y que probablemente no se lleven a cabo el 100% de las actividades que conllevarían un caso real; es una medida muy aproximada de la situación a la cual una empresa puede verse expuesta; y aún suponiendo este simulacro un coste económico (que incluiría personal, tiempo y recursos) otorgará un feed-back altamente útil que dará seguridad y estatus a la empresa.

Por último, recordar que la norma IFS Food v.6, nos indica que la viabilidad, eficacia y rapidez de acción del procedimiento deberán ser evaluadas como mínimo una vez al año (al igual que la norma BRC v.7); asegurando la eficacia y operatividad del procedimiento.

En Estandar, gestión alimentaria llevamos a cabo simulacros de crisis alimentarias y les ayudamos con el diseño del procedimiento de gestión de las mismas.

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