Una reflexión ¿Por qué es necesario calibrar los instrumentos?

Para empezar una reflexión: Si un laboratorio o empresa compra sus equipos de las mejores marcas, mantiene un riguroso sistema de mantenimiento e incluso utiliza controles de forma periódica para asegurar la calidad de los resultados obtenidos, ¿por qué es necesario calibrar los instrumentos?

El envejecimiento de los componentes, las condiciones ambientales, el uso de los equipos y el estrés mecánico que soportan, entre otra multitud de causas, deterioran poco a poco las funciones de los equipos. Cuando esto sucede, los ensayos y las medidas comienzan a perder confianza y se refleja tanto en el diseño como en la calidad del producto. Este tipo de situaciones puede ser evitado, por medio del proceso de calibración.

La correcta calibración de los equipos proporciona la seguridad de que los productos o servicios que se ofrecen reúnen las especificaciones requeridas. Cada vez son más numerosas las razones que llevan a las empresas a calibrar sus equipos de medida, con el fin de:

  • Mantener y verificar el buen funcionamiento de los equipos
  • Responder a los requisitos establecidos en las normas de calidad
  • Garantizar la fiabilidad y trazabilidad de las medidas, asegurando la calidad del proceso de medida de modo que exista siempre una comparabilidad de las medidas realizadas por distintas organizaciones.

Este último objetivo es básico para asegurar que se mantiene una constancia entre medidas diferentes realizadas ya sea por motivos comerciales, legales, de salud, de seguridad o de medio ambiente.

Las empresas necesitan incorporar en sus sistemas de gestión un plan de calibración y verificación de equipos para cumplir con uno de los requisitos técnicos incluidos en las normas de calidad: la gestión de los equipos de medida. En este plan se tienen que incluir aquellos instrumentos cuyas medidas afecten directamente a los resultados de los ensayos para asegurar la trazabilidad de los resultados, ya que suponen una contribución a la incertidumbre de la medida.

Para realizar un correcto plan de calibración es necesario, entre otras cosas, conocer los equipos que deben ser calibrados (inventario), definir el sistema de calibración de cada uno de ellos (procedimiento de calibración: interno o externo), establecer una periodicidad para cada una de estas calibraciones, analizar los resultados para poder realizar una correcta identificación del estado de calibración de cada uno de los equipos y documentar las calibraciones en manera de que podamos tener registros trazables que nos aseguren y garanticen frente a terceros que nuestros equipos están en las condiciones correctas, o nos permitan en caso de anomalías comprobar el historial del equipo.

Para que una empresa pueda afrontar la tarea de elaborar y gestionar del plan de calibración y verificación de equipos es de gran importancia disponer de personal formado y cualificado capaz de poder incluirlo como parte del sistema de gestión de calidad.

En Estandar, gestión alimentaria llevamos a cabo formación en la calibración y verificación de los equipos de medida para poder realizar estas tareas tanto en los laboratorios de control de calidad como en producción industrial y les ayudamos para afrontar la gestión de la calibración y verificación dentro de la empresa.

Maria Jose García Ferro

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